Chi Kung: cuerpo y mente

A menudo escribimos sobre la importancia de cuidar y ejercitar nuestro cuerpo; de igual forma, deberíamos hacerlo con la mente para aliviar las tensiones del día a día.

  • ¿Qué es el Chi Kung? Hace referencia a la práctica corporal formada por suaves movimientos físicos, ejercicios respiratorios y concentración mental que surgió en China hace más de 4.000 años con el fin de fortalecer el organismo a nivel físico, mental y espiritual.
  • ¿Qué significa Chi Kung? Chi es la energía vital de todos los elementos de la naturaleza, incluidos los seres humanos. Kung describe el trabajo constante y la habilidad adquirida tras un periodo de tiempo. Chi Kung, por tanto, se traduce por el cultivo y la práctica de la movilización consciente de la energía por el interior del cuerpo.
  • Historia del Chi Kung: Su origen se remonta a hace más de 4000 años pero no será hasta 2000 años después bajo el mandato del emperador amarillo Huang Ti hace aproximadamente 2.000 años, cuando se integra en la medicina tradicional china.
  • ¿Cómo se practica? La esencia del chi kung es la sincronización armónica de los tres procesos vitales: cuerpo, mente (corazón) y respiración. La práctica de esta terapia requiere, a su vez, de tres pasos. El control del cuerpo es la relajación de cada uno de sus músculos, ayudado por los siguientes pasos. El siguiente paso es regular la respiración hasta que consigamos que se realice de forma constante y tranquila. A la hora de practicar este proceso, el chi kung recomienda la utilización de ocho palabras clave: Sosegada, Suave, Profunda, Larga, Continua, Uniforme, Lenta y Delicada. En último lugar, el control de la mente, si logramos controlar la respiración y relajar nuestro cuerpo, la mente nos acompañará, encontrando la paz. La práctica del chi kung o qi gong puede ser tanto estática como en movimiento. En cualquiera de los dos casos, es muy importante estar bien apoyado, es decir que nuestro cuerpo esté en una posición equilibrada y en contacto firme con el suelo.
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10 consejos para recuperarse después de un entrenamiento

10 consejos recuperarse después de un entrenamiento

Después de una dura jornada de entrenamiento, debemos saber cómo recuperarnos. Por ello, existen múltiples técnicas que nos ayudan a relajar los músculos. A continuación ponemos las 10 más importantes y que todo experto recomienda.  Sigue leyendo

Técnica de relajación: lo que debes saber

Relajarse implica la distensión muscular y psíquica, reduciendo la tensión generada por el trabajo y la fatiga muscular, facilitando la recuperación y originando un estado de bienestar.relax

Son muchos los autores que han elaborado técnicas muy variadas y válidas para inducir estados de relajación física, destacando los métodos de Shultz, Jacobson y la sofrología. Se pueden encontrar bastantes libros que ayudan a entender más sobre la metodología de estas técnicas, pero piensa que, aunque puedas inducirte la relajación de forma autodidacta, siempre será más efectiva la intervención de un terapeuta que te guíe durante todo ese proceso de relajación mental y física que acontece dentro de ti mismo.

Por otro lado, técnicas como el Thai-Chi o el Yoga (en los que se utilizan diferentes posturas físicas) también se pueden convertir en unos métodos eficaces para eliminar el estrés y la ansiedad, tratando malas posturas y dolores musculares al mismo tiempo.

La respiración completa puede llegar a ser la mejor herramienta a tu alcance para normalizar cualquier estado de nerviosismo o ansiedad provocado por agentes externos. El diafragma separa la caja torácica del abdomen y permite la oxigenación del cuerpo. Palpar el tórax y el abdomen mientras respiras te permitirá sentir esta respiración “natural” y completa.

EJERCICIO INICIAL TRAS UNA SITUACIÓN DE ESTRÉS

La combinación de ejercicios de relajación y de respiración requiere una predisposición a un trabajo lento y tranquilo, pero con resultados asegurados. El aprendizaje es sencillo y los resultados casi inmediatos si se presta atención y se mantiene la concentración a lo largo de todo el proceso:

  • De cúbito supino (boca arriba), con ropa cómoda y en un lugar iluminado de forma tenue. Desde una posición con la espalda apoyada en el suelo, manteniendo toda la columna en contacto con el suelo, con las rodillas semiflexionadas y separadas unos 20 cm.
  • Coloca una mano sobre el tórax y otra en la parte baja del abdomen. A continuación, realiza suspiros voluntarios, de forma natural, para incidir en un estado de relajación. Retén el aire durante tres segundos y suéltalo levemente por la boca, como si estuvieras suspirando.
  • Repite varios ciclos respiratorios y adecúa la frecuencia cardíaca si notas mareos. Ten en cuenta que la FC puede llegar a bajar unas 10 ppm si controlas la respiración de forma sistémica (con respiraciones lentas, rítmicas y profundas), equilibrando y amortiguando relativamente la situación que ha provocado nervios o estrés.

foto-torre-piedras-fondo-cielo2VISUALIZACIÓN:

Mientras ejecutas el ejercicio anterior, utiliza técnicas de visualización para mejorar el resultado de la técnica de relajación. Estos son algunos aspectos en los que te puedes concentrar en tus ejercicios de relajación:

  • Imagina que estás volando (visualiza que estás volando por la montaña, sobrevolando un hermoso valle o posando sobre algún peñón).
  • Imagina que estás logrando lo que quieres (la carrera perfecta, el partido perfecto, pasar un examen… cualquier situación de éxito que genere bienestar).
  • Visualiza imágenes positivas (un campo verde, un cielo azul, una isla desierta y tranquila, la marea subiendo y bajando de manera alternativa como tus pulsaciones, etc.).
  • Repetir consignas positivas (palabras de ánimo sencillas o música específica con ese objetivo: “estoy tranquilo”, “poco a poco estoy más y más relajado”, etc.).