Operación verano: reducir la grasa corporal. Parte 4

¿Por qué no puedo eliminar las grasas de mi dieta?

Como comentamos en el artículo anterior las grasas son una parte fundamental de nuestra alimentación; su papel en el adecuado funcionamiento del organismo ocupa las áreas de regulación y estructural.

Si necesitamos perder peso y reducir las grasas de nuestro organismo, debemos acudir a un médico o nutricionista que nos aconseje en nuestro caso particular. La dieta no será la misma si la complementamos con deporte que si no; y nos ofrecerán consejo acerca de qué grasas, en qué medida y en qué momento es mejor consumirlas.

Si eres deportista no debes eliminar un alto porcentaje de grasas

Cuando hacemos deporte el organismo se provee de energía consumiendo glucógeno, pero cuando éste se acaba, pasa a las reservas de energía del cuerpo, las grasas. Si estas fueran escasas entonces la energía tendría que ser liberada de las proteinas, es decir, del músculo. Como éste no es el objetivo, puesto que no queremos perder músculo, si no adelgazar estando en forma creando hábitos saludables; debemos realizar una dieta adecuada a nuestra actividad y condición física.

Dietas muy extremas provocan que nuestro organismo se adapte, de forma, que si le privamos radicalmente de grasas, cuando consumamos, guardará mayor cantidad, para las épocas en las que escasee. De esta forma, lejos de conseguir adelgazar provocamos un cambio en el metabolismo contraproducente.

Entonces, ¿cómo adelgazamos?

Es sencillo, la premisa de toda dieta es crear un déficit controlado, es decir, gastar más energía de la que consumimos. A partir de este punto, las dietas deben ser controladas por un especialista para adelgazar de forma segura y ayudarnos a construir hábitos saludables, así en el futuro mantendremos un peso y una forma física adecuada de forma más estable.

 

 

 

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