Electroestimulación

electroestimulación

Resulta interesante comprobar los curiosos aparatos tecnológicos que van apareciendo con el fin de ayudarnos a hacer el ejercicio. Algunos lo verán como una pérdida de tiempo, pero otros se alegrarán de que la “Revolución 2.0” no haya dejado de lado el mundo del fitness.

Hoy venimos a hablar sobre la electroestimulación. Es cierto que no es nueva esta técnica, pues ha sido utilizada por profesionales de la salud para ejercitar músculos con impulsos eléctricos. Claro que su función se restringía a sesiones de terapia. Pero con el éxito, pasó a tener un lugar en el entrenamiento deportivo, no ya solo de deportistas profesionales, sino de personas normales que no estaban lesionados ni nada parecido. Y lo mejor de todo es que los resultados obtenidos fueron excelentes.

La electroestimulación se basa en pequeñas corrientes eléctricas que provocan una contracción muscular muy parecida a la que envía nuestro sistema nervioso para controlar las acciones realizadas por los músculos. Es un traje que está conectado a una máquina con distinto entrenamientos, que van a poder alcanzar aquellas fibras musculares que son más difíciles de activar con un entrenamiento normal.

Huelga decir que una de las cosas que hay que desmentir son los anuncios de las teletiendas, que llevan mucho tiendo anunciando este sistema como si hiciera magia y transformara completamente el cuerpo humano. Pero, ¿Por qué ha tenido tanto éxito el EMS (las siglas)?  Unos de los grandes motivos es que permite reducir el tiempo dedicado a hacer ejercicio pero obteniendo el mismo o un mayor beneficio.

Entonces, visto así, hay que sacar unas conclusiones que vendrían a desmitificar lo anteriormente dicho:

– A pesar de el EMS te permite quemar un número de calorías, no obtendrás grandes beneficios si estás tirado en el sofá de tu casa – ¿quién no ha visto los anuncios? -. Debes acompañar este sistema con una rutina.

– No es para todo el mundo. Para empezar, es una actividad realmente exigente, debido a que estás moviendo todos los músculos a la vez durante 20 minutos por lo menos. De este modo, se requiere que la persona tenga un mínimo de condición física para utilizarlo. También, y no hay que olvidarlo, es necesario estar hidratado.

– No es recomendable usarlo todos los días. Es más, la recomendación que dan los profesionales que se use entre una y dos sesiones a la semana, y todas ellas con una duración que oscile entre los 15 y los 20 minutos. El motivo es que las fibras no están preparadas para tanta carga de trabajo y se tiene el riesgo de lesionarse. Al ser de alta intensidad ocurre lo mismo que con las rutinas HIIT.

– Explicado ya que por sí solo el EMS no hace milagros, se debería acompañar con ejercicios cardiovasculares y, por supuesto, de una dieta. No esperes perder kilogramos de más si no lo acompañas de una alimentación saludable.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s